Paz... qué bonito suena.
Qué bueno sería estar en paz, no?
Para eso "hacemos yoga": para lograr la armonía del cuerpo, la mente y el alma. (Yo me pregunto cómo podría estar el alma, Atman, en desarmonía... pero eso no importa ahora.)
Paz... qué bonito suena.
Qué bueno sería estar en paz, no?
Para eso "hacemos yoga": para lograr la armonía del cuerpo, la mente y el alma. (Yo me pregunto aún cómo podría estar el alma, Atman, en desarmonía... pero eso no importa ahora.)
"Hacemos yoga": cantamos mantras, hacemos asanas, trabajamos (o creemos trabajar) para los otros, tratamos de tranquilizar un poco nuestra mente a través de ejercicios de concentración, comemos saludable y vamos al satsang. Así, el tiempo pasa, voy adquiriendo energías, me siento más fuerte, mas consciente y seguro de mi mismo. Pero sigo siendo yo, incluso más frustrado, tan violento como antes. Por qué?
Será que sigo buscando, como siempre? Quizás ya no busco "afuera": ya no me entretengo con drogas que dañan el cuerpo, ni trato de olvidarme de mis problemas trabajando sin descanso o llenando mis dias con cualquier cantidad de nimiedades.
Ahora soy espiritual: ahora “hago yoga”, ahora busco adentro, suspirando porque llegue pronto un iluminado a iluminarme
La búsqueda (la actividad mental de búsqueda) es la misma.
Ella es quien me impide estar en paz. SER paz.
Quién se atreve a estar en silencio.
om
shanti